La estrategia de marketing necesita dirección, no más acciones

7 SEÑALES DE QUE ESTAS HACIENDO MARKETING SIN TENER CLARO A DÓNDE VAS

Hacer marketing no significa tener una web bonita, enviar una newsletter de vez en cuando, hacer campañas cuando llega una fecha especial o probar cada nueva herramienta de inteligencia artificial que aparece…

Hacer marketing significa tomar decisiones para conseguir unos objetivos concretos, y aquí está el problema. Muchas empresas hacen acciones de marketing, pro no tienen realmente una estrategia de marketing detrás.

Casi todas la empresas, sobre todo de servicios, que me encuentro, publican, crean contenido, cambian la web, abren un nuevo perfil social, contratan publicidad, prueban una nueva tendencia… y después, en unos meses se preguntan: ¿Por qué todo esto no me está funcionando?

En muchas ocasiones, el problema no es que estén haciendo poco, es que están haciendo demasiadas cosas sin saber muy bien hacia dónde van.

Hoy te dejo 7 señales que pueden ayudarte a detectarlo.

1. Publicas pero no sabes exactamente para qué

Una de las frase que más escucho en mi trabajo es: «tenemos que publicar más». Pero cuando pregunto que, para qué, la respuesta no parece ser tan clara:

  • para tener presencia
  • para que nos conozcan
  • porque hay que estar en redes
  • porque nuestra competencia publica mucho..

Y lo que yo digo es que, el contenido, debería estar al servicio de una estrategia y no convertirse en un objetivo en sí mismo

Una buena estrategia de contenidos debería ayudarte, por ejemplo, a:

  • atraer al cliente adecuado
  • explicar qué problema resuelves
  • demostrar tu experiencia
  • diferenciarte
  • generar confianza,
  • acompañar al cliente durante su proceso de decisión
  • conseguir oportunidades comerciales.

Así que no necesitas publicar por publicar, necesitas saber qué quieres conseguir con lo que publicas.

2. Cambias de estrategia cada vez que algo no funciona

Un día estás en Instagram… al otro en LinkedIn… al siguiente trabajas el email marketing… luego publicidad y después youtube… y cuando aparece una nueva tedencia, vuelves a cambiar.

El problema no es probar cosas nuevas, es cambiar de dirección constantemente sin ninguna estrategia o sin haber dado tiempo a la estrategia a funcionar.

Antes de abandonar deberías preguntarte:

  • ¿cual era el objetivo?
  • ¿a quién nos dirigimos?
  • ¿qué propuesta estábamos comunicando?
  • ¿qué aciones hemos realizado?
  • ¿durante cuánto tiempo?
  • ¿qué resultados hemos obtenido?
  • ¿qué podemos aprender de ellos?

Sin estas respuestas, cambiar de estrategia es volver a empezar de nuevo, y volver a empezar continuamente tiene un coste.

3. Persigues tendencias que nada tienen que ver con tu negocio

Hoy vos a tener presencia en Tiktok, mañana toca hacer Reels, ahora hay que utilizar la IA, después hay que hacer videos cortos, y hay que hablar de este tema porque es «tendencia»…

Estar al día de las tendencias es interesante, pero no todas las tendencias son para todas las empresas y negocios. Especialmente cuando hablamos de empresas de servicios.

tu cliente no te va a contratar porque hayas utilizado el último formato viral. Te contratará porque entiende: qué haces, para quién lo haces, qué problema puedes resolverle y porqué debería confiar en ti.

Antes de incorporar una tendencia a tu estrategia de marketing, hazte una pregunta: ¿esto me acerca a mi cliente y mis objetivos o simplemente me mantiene más ocupado?

La respuesta puede ahorrarte mucho tiempo.

4. No tienes clara tu propuesta de valor

Puedes tener una propuesta de contenido fantástica, publicar tres veces por semana, invertir en publicidad, tener una web profesional. Pero si cuando alguien entra en contacto con tu empresa no entiende qué haces, en qué le ayudas y qué tediferencia, todo lo anterior pierde importancia.

Tu propuesta de valor es una pieza fundamental de tu estrategia de marketing. Y, especialmente en empresas de servicios, donde muchas veces lo que vendes es intangible.

El cliente necesita entender rápidamente:

  • qué problema resuelves
  • qué resultado puede esperar
  • para quién esta pensado tu negocio
  • qué te hace diferente
  • y qué experiencia puede esperar al trabjar contigo

Si tu mensaje intenta hablarle a todo el mundo, problablemente no esté conectando realmente con nadie.

5. Miras las métricas, seguidores, likes y visitas…pero no sabes qué significa

«Este mes hemos conseguido 300 seguidores». Muy bien, ¿Y eso qué ha supuesto para el negocio? Esta pregunta es importante y casi nadie sabe responderla…

Porque las métricas no son buenas o malas por sí mismas, depende de qué objetivo persigas.

Si tu objetivo es generar oportunidades comerciales quizás te interese saber:

  • cuantas personas han solicitado información
  • cuántas reuniones comerciales han conseguido
  • cuántos contactos cualificados has generado
  • cuántas propuestas has enviado
  • cuántas ventas proceen de tus acciones de marketing…

Y si, lo que quieres es mejorar la experiencia del cliente, tendrá que observar otras variables:

  • Consultas frecuentes
  • puntos de fricción
  • satisfacción
  • recomendaciones
  • repetición
  • comentarios de clientes…

Lo que no mides, difícilmente puedes mejorarlo. Pero solo con medirlo no sirve, primero necesitas saber qué quieres conseguir. Y después decidir qué indicadores te ayudan a saber si estás avanzando.

6. Tu marketing promete una cosa y la experiencia de cliente ofrece otra

Esta parte, a mi entender, es de las más importantes, porque el marketing no termina cuando conseguimos que alguien nos compre.

Imagina que una empresa transmite, «atención personalizada», pero el cliente tarda tres días en recibir respuesta. O se promete «un servicio sencillo y sin complicaciones», y para contratar el servicio el cliente tiene que rellenar cuatro formularios y mantener cinco conversaciones diferentes.

En estos casos hay una incoherencia, y el cliente lo percibe.

Por eso la experiencia del cliente debería formar parte de tu estrategia de marketing. Porque tu marca no es unicamente lo que dices, sino lo que el cliente vive cuando entra en contacto contigo.

7. Trabajas el marketing cuando tienes tiempo, no cuando tu estrategia lo necesita

Este es un problema que más me encuentro cuando trabajo con pequeñas y medianas empresas. Cuando tienen mucho trabajo dicen: «ahora no tenemos tiempo para dedicar al marketing» y cuando el trabajo baja es cuando entran las prisas por trabajar el marketing, por hacer una campaña, unos cuantos post, una promoción, un email… para, posteriormente, cuando vuelve la actividad, el marketing vuelve a quedarse en segundo plano.

El problema es que el marketing no debería estar conectado con la estrategia comercial, no debería depender de si esta semana va a haber hueco o no.

Necesitas saber, a parte de lo que ya he dicho, qué quieres vender y a quién, también:

  • cuándo quieres venderlo
  • con qué mensaje
  • mediante qué canales
  • con qué acciiones
  • y cómo vas a medir los resultados

Eso es planificación, y sobre todo dirección.

¿Qué puedes hacer si te reconoces en estas señales?

Lo primero: no hagas más cosas.

Necesitas parar, y digo bien, PARAR. Porque cuando tienes la sensación de que el marketing no funciona, la reacción habitual es añadir más acciones. Pero quizás lo que necesitas es justo lo contrario: quitar ruido para recuperar el FOCO.

Y aquí es donde yo conecto marketing y mentoría. Porque muchas veces el problema no es solo técnico.

La empresa necesita tomar decisiones:

  • qué quiere conseguir,
  • a quién quiere atraer,
  • qué quiere ofrecer,
  • cómo quiere posicionarse,
  • qué acciones tienen sentio
  • qué debe dejar de hacer
  • y cuáles son las prioridades.

Y para eso necesitas una estrategia, pero también un espacio para pensar y tomar decisiones con perspectiva.

En mi trabajo utilizo el método FARO como una forma de acompañar a profesionales y empresas a pasar de la dispersión a la acción. Porque antes de preguntarnos: ¿que publicamos esta semana?, deberíamos preguntarnos: ¿hacia dónde queremos llevar nuestro negocio?.

Si después de leer estas 7 señales te reconoces en varias, no significa que estés haciendo mal las cosas, probablemente significa que has llegado a unpunto en el que necesitas parar, revisar y tomar decisiones.

Y ahí es donde una auditoría o consultoría puede ayudarte.

Una mirada externa puede detectar qué estás haciendo actualmente, qué está funcionando y qué no y, sobre todo, qué se debería priorizar para que marketing y estrategia comercial vayan en la misma dirección.

Se trata de que cada acción tenga un motivo. y que cuando tengas que decidir qué hacer mañana, no tengas que empezar de cero.

👉 Solicita una auditoría/consultoría estratégica y empieza a poner rumbo a tu marketing.

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